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Crónicas de la morgue. Marilyn: el mito sigue intacto.


Por Germán Antía Montoya.
Decano Facultad de Ciencias Forenses y de la Salud, Tecnológico de Antioquia.

“Marilyn Monroe, la rubia de Hollywood, el icono del cine, la bella de labios carnosos, la de Happy Birthday Mr president, la diva de divas cumple este domingo 5 de agosto 45 años de muerte.

Casi media década después de su deceso, quienes le rinden culto a la bella, de curvas perfectas, siguen sin saber a ciencia cierta las cusas de su fallecimiento. ¿Asesinato?, ¿Suicidio? ¿Muerte natural?

La muerte de Marilyn está rodeada de misterios. Varios forenses han realizado el estudio de los hechos criminales que rodearon la muerte de la actriz y confluyen en diversas hipótesis.

Esta es la teoría del profesor Germán Antía, decano de la Facultad de Ciencias Forenses del Tecnológico de Antioquia, del caso número 81128 llegado a la morgue del servicio forense del Condado de Los Angeles, Estados Unidos, el domingo 5 e agosto de 1962.

La noche del sábado
El cuatro de agosto los vecinos escucharon el ruido de vidrios rotos y gritos en la habitación de huéspedes de la mansión de Marilyn. La Policía recibió el llamado reportando su muerte al amanecer del domingo.

Thomas Noguchy
Recientemente nombrado como examinador médico; practicó la necropsia por encargo telefónico que le hizo el director de la morgue de Los Angeles. Normalmente, los examinadores médicos más experimentados eran asignados a los casos más importantes.

La enfermera siquiátrica encubierta
Eunice Murria, de 59 años, fue contratada como aseadora y dama de compañía para llevar a Marilyn a las citas medicas. Sin embargo, tras la muerte de la rubia se conoció que era enfermera enviada por el Doctor Ralph Greenson, psiquiatra de Monroe.

Como doméstica escuchaba atentamente todo en casa y luego lo susurraba al oído de Greenson.

Días después del fallecimiento de Monroe, llenó un cheque que la víctima dejó firmado en blanco. Pero, para su mala fortuna, el banco negó el cambio por hallarlo fraudulento.

La escena del crimen
El Sargento Jack Clemmons, comandante de turno esa noche, atendió el llamado que informaba la muerte de Marilyn. Clemmons observó con detalle la escena y la posición del cadáver. No vio vasos ni frascos de medicamentos. Como dato curioso encontró la ventana rota de adentro para afuera.

En la habitación no descubrió manchas de vómito ni otros fluidos corporales. Además, no había apuntes personales de la occisa.

Cambios en la escena del crimen
En fotos tomadas por el oficial que relevó al sargento Clemmons, se observan vasos y ocho frascos de píldoras en el piso de la habitación. Con lo cual se deduce que la escena del crimen fue alterada.

Días después, el tapete de la habitación fue cambiado. Y para acabar de completar las misteriosas transformaciones en el cuarto de Marilyn, la noche de los hechos el ama de llaves llamó afanosamente a los obreros para reparar la vidriera rota.

El rigor mortis
A las 5:45 de la mañana del domingo los funerarios retiraron el cuerpo del 12305 de Fith Helena drive, dirección de Marilyn. Para ello, se rompió la rigidez cadavérica para introducirla en la camilla.

El livor mortis
La lividez (livor mortis) es causada cuando la sangre se reúne en el nivel inferior del cuerpo en las horas posteriores a la muerte produciendo manchas rojo vinosas.

Cuando un cadáver es movido durante las primeras horas, las livideces se mueven del lugar donde estaban para situarse en un nuevo sitio. Continúan con este patrón mientras el cuerpo no esté inmóvil, se llama lividez móvil.

El forense reseñó en su informe livideces fijas en cara, cuello, brazo, pecho y abdomen y otra móvil, que desaparece con la presión, en la espalda y lado posterior de brazos y piernas.

Por ejemplo, cuando un cuerpo al morir permanece boca abajo por más de ocho horas y luego es volteado al pasarlo a una camilla las livideces que tenía desaparecen y cerca de una hora después tendrá livideces móviles nuevas en la región posterior.

Todo indica que Monroe fue movida en varias ocasiones antes de colocarla en posición boca abajo como la encontró la policía.

Manipulación de las pruebas
El cadáver de la diva fue llevado primero a la funeraria y no a la morgue del departamento forense del condado de Los Angeles como lo establecen las leyes para casos de muertes accidentales, asesinatos y suicidios.

No se conocieron los estudios de riñón, orina, estomago, ni del frotis vaginal. La inconsistencia en el procedimiento forense agrega un velo de duda a la veracidad del mismo.

Comentarios a la necropsia
De acuerdo con la información de los fenómenos cadavéricos se concluye: livideces fijas en rostro, cuello, tórax, porciones superiores de los brazos y el lado derecho del abdomen y lividez pálida que desparece con la presión en el dorso y en la cara posterior de los brazos y las piernas se puede inferir que llevaba más de 12 horas de muerta y que la primera parte del tiempo después de muerta la pasó boca arriba y un poco hacía el lado derecho.

La víctima fue inyectada tres días antes por el Doctor Engelbert para tratarle una diarrea. Pero, en la autopsia no se documenta la cicatriz de la punción; lo que pone en duda el informe.

Los hematomas en los muslos, comunes en víctimas de abuso sexual, que algunos testigos observaron en el cadáver de Marilyn, no fueron reportados por Noguchy.

Es posible que manchas de semen de quienes la cuidaban estaban en las sábanas que la señora Murray lavaba apurada aquella madrugada. Otras evidencias de fluidos masculinos sobre el cuerpo de la diva se borraron antes que la policía llegara.

El tapete de la habitación de Marilyn posiblemente tenía manchas en forma de mapa y por eso fue retirado y cambiado por otro. Del análisis de la escena, se concluye que la rubia, de rubias, fue accedida carnalmente la tarde del sábado. Después, en la noche le inyectaron una dosis letal.

El cadáver
El cuerpo de la diva permaneció en la brillante mesa de acero de la morgue. Todos sus prominentes atributos femeninos resaltaban en la fría sala, algunos de quienes la observaron creían que en cualquier momento podría levantarse de la mesa.

El sensual cuerpo presentaba moretones en los muslos y las huellas que un agresivo bisturí dejó en la piel debajo del reborde costal derecho y en su zona púbica. Y, finalmente, un cuchillo penetró sus carnes para exhibir las vísceras al forense.

El cadáver de Marilyn yacía sobre la mesa funeraria como escultura que prodiga al artista exquisitas líneas anatómicas.

Una incisión rasgó sus carnes, suaves hilos de sangre emanaron por su cuerpo.

El embalsamador Snyder lavó el cuerpo, limpió cuidadosamente sus uñas y con la ayuda de una máquina inició la inyección de líquidos embalsamadores.

Gracias a la inyección, el cuerpo tornó del pálido al color rosado. Poco a poco la apariencia de las carnes se volvió macizas. El embalsamador masajeó el cuerpo e intentó borrar los aspectos cadavéricos.

Con la habilidad de un cirujano y la precisión de un arquitecto cerró finamente los cortes hechos por el Doctor Noguchi. Se cercioró, además, que las heridas quedaran secas aplicando un polvillo que no dejó salir líquidos del escultural cuerpo.

Desconectó la máquina y retiró las agujas del cuerpo, continuó masajeando el cuerpo para ayudar a distribuir los líquidos.

Secó y peinó el rubio cabello. El cadáver así sobre la mesa de acero tenía, ahora, la apariencia de un icono.

Tomó un perfumero y esparció el contenido oleoso y oloroso por el cuerpo, ninguna curvatura de Marilyn quedó sin impregnarse de la exquisita fragancia.

Es el medio día del domingo en Hollywood, el Sol no parecía brillar.

El embalsamador reparó el cuerpo y recorrió la fina silueta de su cara, el perfil de la nariz y la exquisita anatomía de sus labios. Se acercó un poco más y detalló el rostro de la diva, traumatizado por la sierra del anfiteatro; empezó a darle una apariencia lo más parecida posible al rostro rutilante de una actriz.

Tras ello, tomó de una mesa lateral el vestido de seda verde. Ajustó toda la voluptuosidad de los pechos al escote del traje y encubrió las huellas de la necropsia y de una vieja cicatriz que le dejó en el abdomen una cirugía de vesícula. Ahora el abdomen lucía entallado.

Buscó en sus botiquines las paletas de maquillajes, una a una las bajó de los compartimientos. Como un artista frente a su lienzo comparó los colores con el rostro de Marilyn.

Revisó con detalle toda la gama de colores de los lápices labiales y los finos polvos dorados para contorno de ojos.

Levantó la cabeza y un asistente le colocó la peluca de cabellos rubios.

Masajeó de nuevo el rostro para relajar los músculos de la cara y distribuir los líquidos que inyectó. Poco a poco logró borrar la funesta mueca de la muerte que lucía Marilyn desde aquel sábado en la noche cuando la vida se le fue a pedacitos.

Preparó los lápices y pinceles, aplicó el rojo pasión a los labios sensuales y carnosos, el rubor a las mejillas, sombras nacaradas con brillos dorados en los parpados, delinea las cejas, coloca largas y negras pestañas postizas. Remató su trabajo resaltando el sensual lunar de la mejilla.

Concluida su obra Snyder y su asistente pasaron el cadáver al ataúd. La colocaron entre frondosas sedas y en sus manos pusieron un bouquet de rosas encarnadas.

El cuerpo fue sepultado en el West Wood Memorial Park de Hollywood, Los Angeles, Estados Unidos.

Así fue llevado a la tumba el sensual cuerpo que cada noche la diva bañaba en un ritual con una onza Agua de Colonia de Chanel N°5.

Una estrella dejó de brillar en Hollywod, pero nació el mito de la novia de novias, de la sensual que se llevaba en estampitas durante las batallas y se pegaba en las habitaciones de los calenturientos casamenteros.

Su más fiel amante Joe D´Mayo, aún en medio de la nostalgia, preparó el funeral.

Desde entonces, cada día, llega a su tumba de mármol una rosa roja.”

Tomado de el periódico EL COLOMBIANO.COM CRÓNICAS DE LA MORGUE POR GERMÁN ANTÍA

Happy Birthday Mr. President

Psicóloga Alejandra Quintero R.

Berlusconi, entre Príapo y Mammón, por: Héctor Abad Faciolince

Priapo (Pompeya)

Por: Héctor Abad Faciolince

AL DIOS PRÍAPO SE LO REPRESENTA como un tipo lúbrico al que de entre las piernas le brota un miembro viril de burro arrecho; al dios Mammón, como un avaro que cuenta con avidez un costal de monedas. Berlusconi podría ser la mezcla perfecta de los dos: lascivia desenfrenada y codicia sin límites. A la imagen le falta, sin embargo, la faceta final: la del político sucio y reaccionario.
Pocas veces se ha visto, en una Italia que desde el Imperio Romano no ha carecido de personajes pintorescos entre sus gobernantes (Calígula, Nerón, los Borgia, Mussolini), un político más repugnante que Silvio Berlusconi. Desde que hizo aprobar, el año pasado, una “ley de inmunidad” que protege de cualquier proceso legal a todos los altos cargos del Estado —empezando por él mismo—, la política en Italia se ha convertido en un refugio de maleantes.Después aprobó también una “ley de aviones”, para poder llevar en vuelos oficiales tanto a sus amigos políticos de toda la Europa corrupta como a las muchachitas que los acompañan sin ropa para que se diviertan, a su mansión en Cerdeña, Villa Certosa, una especie de hotel orgiástico de quince estrellas. Lo que era una Cartuja se volvió un burdel de millonarios y políticos de la peor calaña. Y las niñas se empelotan a la espera de un puesto en la televisión o en el gobierno.
Nada más parecido a un capo de la mafia que este empresario sin escrúpulos que en sus sucesivos gobiernos ha dejado hecho pedazos el temple moral de una Italia que cada día parece más sumida en la frivolidad, la idiotez televisiva y la desesperanza de aquellos que no comulgan con Il Cavaliere y sus oscuros negocios particulares convertidos en negociados públicos. Pocos como Berlusconi han usado su vida privada (la ostentación desvergonzada de una opulencia ofensiva) y sus empresas privadas (periódicos amarillistas, canales televisivos especializados en vulgaridad, empresas de construcción fraudulentas, editoriales antes gloriosas ahora compradas y podridas por sus millones) para secuestrar la política italiana y engañar a unos electores que se han creído las mentiras repetidas por su imperio mediático.
El País de Madrid, aun corriendo el riesgo de demandas multimillonarias montadas por los penalistas mejor pagados de Italia, ha publicado unas pocas fotos de las fiestas de Berlusconi. Su Cartuja de 60 hectáreas es la nueva sede del Satiricón de Petronio, según la más burda y decadente tradición romana. En las fotos aparecen las muchachas desnudas, los políticos en ademán de Príapo, los guardaespaldas con metralletas desenvainadas, y también Il Cavaliere con su pinta horrorosa de viejo verde: siempre maquillado (una gruesa capa de base intenta ocultar sus arrugas de setentón), con el pelo teñido (donde le queda pelo) y con implantes de mechones engominados en las zonas de la calvicie inaceptada. A cierta edad, se dice, cada cual se merece la cara que tiene, y la de Berlusconi es la imagen perfecta del mal gusto, la hipocresía y el fingimiento.
Este señor que compra testigos y paga por falsos testimonios, este tipo que acaba de vetar un libro de Saramago porque el escritor portugués le dijo la verdad (que es un corrupto y un inepto), este que según su propia esposa “frecuenta menores de edad”, es el mismo que se hace pasar por el gran aliado de la Iglesia y el adalid de los valores tradicionales (religión, familia y propiedad). Y el mismo, también (esto aquí nos va a sonar familiar), que cuando la prensa le hace preguntas o cuando los jueces se lamentan por no poderlo enjuiciar, declara que periodistas y magistrados no son otra cosa que “delincuentes y subversivos”. Y el mismo, esto es lo más increíble y lo más desesperante, a quien los electores italianos premiarán este fin de semana con otra votación mayoritaria, que nos haga confirmar que Italia parece hipnotizada e idiotizada por quien sí es de verdad un delincuente y un devoto del dios Príapo y del dios Mammón.
Para ampliar la noticia ingresa aquí.

Fotos tomadas de El País.

Psicóloga Alejandra Quintero R.

La violencia sexual como arma de guerra

Les recomiendo enormemente la lectura, análisis y reflexión de este especial que realizó el periódico El Tiempo sobre las violencias sexuales en las mujeres en medio del conflicto armado.

Espero que les toque el alma y que aportemos desde nuestro alcance un grano de arena para que se reduzcan las violencias sexuales. Qué tal si empezamos por dejar de ser tan machistas?

Para ver el especial, dá click en la imagen.

“Colombia desconoce la magnitud de la violencia sexual dentro del conflicto armado. Así lo reconocen organizaciones de Derechos Humanos que manifiestan la importancia de las mujeres víctimas de delitos sexuales se hagan visibles, denuncien y accedan a una reparación psicológica y material.

La Fiscalía entregó a la Corte Constitucional un reporte en la investigación de 183 casos que afectan a unas 500 mujeres. El informe fue catalogo por el mismo Fiscal General como “doloroso”, teniendo en cuenta la precariedad de los datos en al menos 118 expedientes. En Justicia y Paz, el tema prácticamente no ha sido tocado.

La violencia sexual, con el reclutamiento de menores, representan dos caras de la guerra que no han sido develadas en el país, a pesar de que miles de personas fueron afectadas por los grupos armados ilegales. Periodistas de la Casa Editorial El Tiempo hablaron con algunas de las víctimas”.

Tomado de El Tiempo.

Psicóloga Alejandra Quintero R.

“Pasó a ser a objeto de investigaciones que buscan desmitificarlo y entender por qué algunas mujeres lo experimentan con facilidad mientras que para otras es un ilustre desconocido.

La publicación New Scientist recogió seis revelaciones científicas en sexualidad femenina.

1. La eyaculación femenina

No son pocos los científicos que hoy aceptan que algunas mujeres pueden eyacular algún tipo de líquido durante la excitación sexual o el orgasmo.

Ya en 1950 Ernst Gräfenberg, médico alemán que dio su nombre al punto G, llamó la atención sobre este tema en un documento publicado en la Revista Internacional de Sexología.

En 1981 dos sexólogos estadounidenses, Beverly Whipple y John Perry, salieron al paso a otras declaraciones según las cuales el mencionado líquido era orina y demostraron que este líquido tiene muy bajos niveles de urea y creatinina -las dos principales características químicas de la orina- y que se origina en un tejido femenino conocido como glándulas de Skene, ubicadas alrededor de la uretra (conducto de la orina).

Esta es aproximadamente la misma superficie que el punto G, esa parte que sobresale dentro de la vagina que es sensible a la estimulación.

La variación en la cantidad de este tejido explicaría por qué no todas las mujeres lo tienen. Al igual que ocurre con el semen del hombre, las mujeres que se cree que eyaculan tienen gran variación en la naturaleza y el volumen del fluido producido: este puede ir de lechoso a blanco y de unas gotas hasta varios centímetros cúbicos.

2. El punto G sí existe

Se trata de una pequeña región en la vagina que al estimularse puede -según la creencia popular- producir orgasmos intensos.

El término, acuñado por Gräfenberg en 1950, se refiere a una zona de unos pocos centímetros dentro de la vagina, adelante y arriba, es decir en las llamadas glándulas de Skene (equivalente femenino de la próstata).

El tejido que las rodea, lo que incluye parte del clítoris que llega hasta dentro de la vagina, se hincha con sangre durante la excitación sexual.

Como no todo el mundo aceptaba su existencia, Emmanuele Jannini, de la Universidad de Aquila (Italia), y su equipo decidieron buscar marcadores bioquímicos de la función sexual en esta zona y encontraron la Fosfodiesterasa 5, una enzima que actúa sobre el óxido nítrico que provoca erecciones.

El viagra funciona al bloquear la Fosfodiesterasa 5. También se hicieron disecciones en cadáveres de mujeres y se encontró una gran variación en la cantidad de este tejido, que va desde la falta de él hasta tamaños palpables, lo que explicaría por qué en algunas mujeres puede ser objeto de estimulación y en otras no.

Se dice que los medicamentos erectores, como el Viagra, actuarían en este punto hinchándolo y poniéndolo de manifiesto para su estimulación.

Claro que la presencia de esta estructura no siempre garantiza orgasmos y su ausencia no significa que no puedan tenerse. Aún hay que investigar más.

3. El cerebro se apaga durante el orgasmo

Un estudio con escáner cerebral mostró que cuando la mujer tiene orgasmos su cerebro no solo es por completo ocupado por el sexo sino que muchas de sus áreas se desactivan, incluidas las que participan en la emoción.

De hecho, dice Gert Holstege, de la Universidad de Groningen (Países Bajos), “en ese momento las mujeres no tienen sentimientos emocionales”.

Otro estudio demostró que cuando las mujeres son estimuladas, la actividad cerebral se incrementa en el área sensorial del cerebro, pero cae en muchas zonas de manera significativa como la amígdala y el hipocampo -zonas involucradas en la vigilancia y la ansiedad- y la corteza prefrontal.

Los hallazgos confirmarían la creencia de que las mujeres no pueden disfrutar del sexo a menos que estén relajadas y libres de preocupaciones y distracciones.

4. Muchas no los tienen

Una encuesta hecha hace diez años en Estados Unidos (divulgada en el Journal of the American Medical Association) encontró que cerca del 43 por ciento de las mujeres tiene algún problema con su vida sexual.

Valga decir que entre todos los trastornos sexuales, la libido baja es la que está claramente vinculada a causas psicológicas o emocionales, como el estrés, la fatiga y la depresión, especialmente entre las mujeres jóvenes.

Que el sexo implique factores físicos y sociológicos no es nada nuevo, pero hay que reconocer que hoy existe demasiada presión sobre la mujer, y aunque la ciencia médica busca fármacos para ayudarle a aumentar el deseo y mejorar sus respuestas físicas, es importante hallar la forma de que controle su propia sexualidad.

“No estamos diciendo que los orgasmos son necesarios para que una mujer sea una mujer de verdad o para que tenga cierta calidad de vida -explica Laura Berman, terapeuta sexual de la Universidad de California-, lo que decimos es que toda mujer tiene derecho a un orgasmo, si ella lo quiere”.

5. Los genes afectan la frecuencia

De acuerdo con el primer estudio genético del orgasmo femenino, hasta el 45 por ciento de la variación en la capacidad de la mujer para tener orgasmos se debería a los genes.

En otras palabras, existe una base biológica subyacente a la capacidad de una mujer para alcanzar el orgasmo.

Las bases anatómicas, fisiológicas o psicológicas siguen siendo inciertas, dice Tim Spector, del hospital San Thomas de Londres (Reino Unido), que llevó a cabo el estudio.

“Es decir que no es puramente cultural o debido a la presión social o a diferencias en la educación o la religión; hay grandes diferencias entre las mujeres y muchas de estas diferencias se deben a los genes”, dice Spector en un informe publicado en Cartas de Biología.

6. La tecnología puede ayudar

Stuart Meloy, especialista en cirugía y dolor, consultor en Winston-Salem, Carolina del Norte, tuvo la idea de crear un dispositivo para la producción de orgasmos mientras llevaba a cabo un procedimiento para el alivio del dolor en una operación de columna vertebral de una mujer.

“Estábamos implantando unos electrodos en la columna y usando impulsos eléctricos para modificar la señales de dolor que pasan a lo largo de los nervios para encontrar la mejor posición de los electrodos, cuando de repente la paciente comenzó a exclamar enfáticamente (…) Le pregunté qué era y me dijo: ‘Vas a tener que enseñarle a mi marido a hacer eso’ “.

Meloy espera comenzar los ensayos clínicos con el dispositivo (que ya recibió el nombre de ‘orgasmatron’) a fines de este año. Cree que ayudaría a las parejas a superar las dificultades causadas por la disfunción orgásmica.

Testimonio de una colombiana anorgásmica

Sandra, licenciada en literatura, 32 años

Empecé a percatarme de mi anorgasmia cuando mis amigas contaban sus experiencias y todas describían sensaciones que jamás he sentido.

En una ocasión, una de ellas me dejó en el escritorio un artículo sobre la anorgasmia y me sentí plenamente identificada con lo que allí decía. Ella me insistía en qué debía hacer algo, pero prácticamente hice caso omiso.

Al principio no le di demasiada importancia pues sentía tranquilidad al ver que a muchas mujeres, como a mí, les ha pasado o les pasa y que aparentemente es fácil de resolver o creí que así era; pero recientemente he comenzado a pensar que me estoy perdiendo de algo interesante y que no lo puedo resolver yo sola, aunque no es un tema obsesivo para mí alcanzar el orgasmo.

Realmente no he hecho nada para remediar esta situación. No he consultado a ningún experto, a veces me da pena hacer una cita exclusivamente para contar esto y tal vez por eso pospongo el tema.

No me siento afectada emocionalmente, solo que me pregunto a mí misma qué es lo que me pasa, si es netamente psicológico y debo poner más de mi parte, o se trata de mi pareja.

Mi pareja actual, con la que llevo siete años, no lo ha tomado ni bien ni mal; sin embargo, en una ocasión me preguntó por qué yo no reaccionaba a un estímulo como lo hacían otras mujeres con las que él había estado y me sugirió consultar con un médico, pues le gustaría que sintiera un orgasmo, no solo por mí sino por complacerlo a él.

De hecho, en algunas ocasiones, me pregunta qué es lo que siento y cómo lo siento pero al final, nada… No he probado ningún método o tratamiento especial, solo estímulos específicos que, en teoría, deberían provocar un orgasmo, pero tampoco.

No estoy resignada pero soy consciente que no he hecho mucho por superar esta situación; me interesa hacerlo y reconozco que debo buscar ayuda en este sentido.

Sigo sosteniendo mis relaciones sexuales, pero he notado que a veces no le doy la suficiente importancia a mi vida sexual pues me concentro en mis hijos y en mi trabajo, sé que no está bien, pues una relación de pareja se cimienta en parte en una buena vida sexual… para mi el sexo es una forma de comunicar afecto y cariño por el otro, de sentir placer físico y emocional, de relajarse”.

FUENTE : New Scientist.

Tomado de el periódico: El Tiempo- Sección: vida de hoy – Salud. Domingo 7 de junio de 2009.


Psicóloga Alejandra Quintero R.

Bikini

“En julio de 1946, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos decidió proseguir con sus experimentos con bombas atómicas en un minúsculo atolón* de las Islas Marshall llamado Bikini, que desde entonces permanece inhabitable debido a sus peligrosos niveles de radiación.

El mundo estaba conmovido con la todavía reciente destrucción atómica de Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, y Nagasaki, tres días después, con un balance de unos 240 000 muertos, por lo que las nuevas experiencias nucleares dieron mucho que hablar y el atolón de Bikini se tornó conocido en el mundo entero.

En 1947, cuando el ingeniero francés Louis Réard creó un traje de baño femenino de dos piezas, el escándalo que estalló en el mundo ante tamaña osadía fue de dimensiones atómicas, al punto que el creador no encontró ninguna modelo (en la época, maniquí), que estuviera dispuesta a dejarse fotografiar vistiendo la escueta novedad, por lo que tuvo que contratar una bailarina de cabaré para poder mostrar su modelo, al que llamó bikini.”

*Atolón es un islote formado en el Pacífico por un celenterado llamado madrépora.

Etimólogo: Ricardo Soca
Definición tomada de LA PÁGINA DEL IDIOMA ESPAÑOL.

Les dejo con uno de los bikini más famosos del cine. Recuerdan a Ursula Andress en la película James Bond: Doctor No?

Para conocer más etimología erótica, ingresa aquí.

Psicóloga Alejandra Quintero R.

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