



Coaching de vida para mujeres. A veces, no hace falta una gran crisis para saber que algo en nuestra vida merece ser repensado. Basta un susurro interior, una sensación sutil de desajuste o una pregunta que insiste: ¿esto es realmente lo que quiero?
El coaching de vida para mujeres en El Diván Rojo no propone respuestas ni fórmulas. Ofrece un espacio profesional, ético y profundamente respetuoso donde cada mujer puede explorar con libertad sus preguntas, clarificar sus deseos y decidir qué dirección quiere tomar.
En El Diván Rojo seguimos los lineamientos y las enseñanzas del Coaching del IAC® – la International Association of Coaching como un proceso de transformación dirigido a la toma de conciencia, el descubrimiento y el crecimiento personal y profesional.
Un espacio sin recetas ni exigencias
Acompañamiento ético, no directivo
Este proceso está guiado por los principios de las Maestrías del Coaching IAC™, donde la relación se construye desde la confianza, la escucha y el respeto. La coach no interpreta ni dirige, sino que acompaña. Es una presencia atenta que cuida el ritmo, el lenguaje y los silencios.
Claridad para elegir desde el presente
El coaching no busca "transformar la vida", sino acompañar el ejercicio cotidiano de mirar con mayor profundidad lo que ya está ahí: creencias, opciones, valores, caminos posibles. Lo que se cultiva es la capacidad de tomar decisiones con más consciencia y vivir con mayor coherencia interna.
Acompañamiento ético y respetuoso, no directivo
Este proceso está guiado por los principios de las Maestrías del Coaching IAC™, donde la relación se construye desde la confianza, la escucha con compromiso y el respeto. La coach no interpreta ni dirige, tampoco aconseja ni da “tips”, sino que acompaña. Es una presencia atenta que cuida el ritmo, el lenguaje y los silencios con preguntas poderosas que permitan a la mujer cuestionar su presente tomando acción para construir el futuro deseado.
Claridad para elegir desde el presente
El coaching no busca "transformar la vida", sino acompañar el ejercicio cotidiano de mirar con mayor profundidad lo que ya está ahí: creencias, opciones, valores, caminos posibles. Lo que se cultiva es la capacidad de tomar decisiones con más consciencia y vivir con mayor coherencia interna.
¿Qué puedes esperar de este proceso?
Un espacio seguro para pensar en voz alta
A más de esto, el proceso de coaching permite detenerse y crear un lugar donde pensar no sea un esfuerzo, sino una exploración compartida. Las sesiones se convierten en una pausa luminosa dentro de la vida diaria.
Una práctica del presente
Nos alejamos del enfoque terapéutico: no indagamos el pasado, no interpretamos heridas. Lo que importa es el ahora. ¿Dónde estás? ¿Qué decisiones se están gestando en tu vida? ¿Cómo sostenerte mejor en lo que ya sabes que es importante?
Una forma de habitar con más atención tu mundo
Este proceso no busca hacerte "mejor", sino ayudarte a ser más tú. A reconocer con más honestidad tus elecciones, tus límites, tus ganas. No como obligación, sino como forma de cuidado.
¿Qué diferencia hay entre el coaching y la terapia?
Aunque a simple vista puedan parecer caminos similares, el coaching y la terapia transitan territorios distintos. La terapia suele mirar hacia el pasado, iluminar heridas, trabajar emociones profundas y comprender los hilos que nos han traído hasta aquí. En cambio, el coaching se posa en el presente como punto de partida: no busca sanar, sino acompañar procesos de decisión, claridad y acción. El coaching no explora el sufrimiento emocional ni diagnostica, sino que sostiene un espacio ético y respetuoso donde las preguntas abren rutas y las decisiones nacen desde la propia voz. Mientras la terapia atiende lo que duele, el coaching acompaña lo que está madurando para ser elegido.
Origen del proceso
- La terapia se orienta al pasado: busca comprender, procesar y resignificar experiencias dolorosas o conflictos emocionales no resueltos.
- El coaching parte del presente: se enfoca en decisiones, acciones y caminos que se están gestando hoy.
Enfoque del acompañamiento
- La terapia explora el sufrimiento psíquico, las heridas emocionales y los síntomas.
- El coaching acompaña procesos de reflexión, claridad y elección, sin intervenir en aspectos clínicos.
Rol de quien acompaña
- La terapeuta puede diagnosticar, interpretar, contener emocionalmente e intervenir en crisis.
- La coach no interpreta ni diagnostica: facilita preguntas, escucha activa y presencia ética.
Objetivo del proceso
- La terapia busca restaurar el bienestar psíquico y emocional.
- El coaching apoya a la persona en clarificar sus decisiones, valores y objetivos.
Profundidad emocional
- La terapia trabaja emociones complejas, traumas, duelos o ansiedades.
- El coaching se mueve en el terreno de la acción consciente y las posibilidades, no de la sanación emocional.
Duración y estructura
- La terapia puede extenderse en el tiempo y adaptarse a los ciclos emocionales de la persona.
- El coaching suele tener una estructura definida, centrada en un objetivo concreto.
¿A quién está dirigido este coaching?
Este proceso está pensado para mujeres que:
- Se encuentran en momentos de cambio o decisión y desean acompañamiento para clarificarlos
- Buscan alinear sus acciones con lo que valoran, sin dejarse arrastrar por expectativas externas
- Quieren cultivar una relación más clara consigo mismas y con su manera de estar en el mundo
- Desean un espacio para escucharse, nombrar lo importante y tomar decisiones desde un lugar más propio
¿Cómo trabajamos?
- Sesiones online individuales con una duración de 30 a 40 minutos
- Preguntas que abren caminos, no que señalan rutas
- Herramientas desde el Women Life Coach con perspectiva de género
- Inspiración en la filosofía del arte de vivir con sentido
- Basado en las Maestrías IAC™, asegurando un acompañamiento ético, respetuoso y centrado en la persona
Si estás interesada en sesiones de coaching para mujeres, escríbenos a: servicios@eldivanrojo.com